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martes, 24 de agosto de 2010

...

(Photoshop CS3 + Intuos 3)

¿Has notado

lo rara que se ha puesto la vida?

¿Dónde están,

viejo amigo,

las certezas

y esa cálida claridad

del día?

Solo mira

en lo que nos hemos convertido.

Hombres,

llenos de responsabilidades

que no sabemos

de donde han salido.

Que cumples

a pesar del tedio.

Que evito

a pesar del miedo.

Mira en lo que

dejamos, que nos convirtieran.

¿Dónde se fue,

esa búsqueda

de miradas

profundas

y sinceras

en cada alma

que se nos cruzaba?

¿Dónde están,

las cosas nobles,

las cosas sencillas?

Todo se ha vuelto,

viejo amigo,

incierto,

brumoso,

frágil...



Ya casi saldrá el sol,

en unos minutos,

y de la luna

no obtuve nada.

No hay ya revelaciones,

adornando mis noches

de insomnio

ni poemas que al amanecer

coronen mis nostalgias.

Estoy tan solo,

viejo amigo,

tan quieto en mi silla

esperando que el sol,

me mande a acostar.

Estoy despierto,

y me quedo aquí,

tan quieto en mi silla,

como oculto bajo las sabanas,

como cuando era un niño

seguro de que algo

terrible

rondaba ahí afuera.

Estoy tan solo, en mi rincón,

prometiendole a mis sueños

que no los abandonaré,

antes de que el alba

aleje las sombras,

que nos rodean.

Ya nada parece cierto,

viejo amigo,

todas estas relaciones

que hemos forjado,

las personas que conocimos,

se desvanecen

según las circunstancias

como siluetas desdibujadas.

Todos,

los que conozcamos

desde ahora

eventualmente

se irán

porque ahora,

viejo amigo,

trazamos nuestro camino,

en la arena

atando nuestras vidas

con una hebra

tan fina e irreal

que el menor suspiro

el más nimio temor

nos separa sin más.


Desde mi ventana,

observo a las personas

angustiado,

y me pregunto

si fuese yo,

viejo amigo,

el que se fuera.

Si estuvieras

parado

frente a mi lápida

leyendo

una dedicatoria

insípida,

que sabes

no es nada

de lo que fui.

¿Que pensarías?

¿Que extrañarían,

los que se,

derramarán,

incontables lágrimas,

y se llenarán,

de lamentos?

¿Conocen acaso

mi pastel favorito,

mi película preferida,

cuantas de azúcar,

aquella canción,

ese aroma?

Esto no es...

ya ni se lo que es.

Es de noche.

El sol se acerca y

puedo ver

la silueta de los arboles

a través de la persiana

y yo aquí,

tan solo,

tan quieto en mi silla

¿Has notado,

lo rara que se ha puesto la vida?


lunes, 19 de abril de 2010

Siento una pena de mierda, que no es pena, es mas bien un hoyo negro en el centro del torax deborandolo todo. Me siento asquerosamente solo cada vez que los que amo me reclaman que no les doy bola y que me extrañan. Porque se cayo el puende que unia al mundo exterior y mi mundo. Estoy solo barado en la hierba. La llanura trae esa brisa fria y el invierno va a arremeter de un momento a otro. Y ya ni se para que lado esta la escalera. Hoy me siento seco... demasiada templanza me esta matando. Los miro a todos como desde lejos, les sonrio al pasar y de a poco los voy perdiendo.

Me gusta esta cancion:

martes, 13 de abril de 2010

Me cortaron las manos,
los ojos,
las orejas,
la lengua,
se bebieron mi espiritu,
se llevaron la esperanza,
y salaron mis heridas para que no volvieran a crecer...

miércoles, 7 de abril de 2010

What's on TV tonight?

Un pequeño brake... Un monton de horas de modelado y texturizado, 15 horas de render, otras más de photoshop... espero les guste...

martes, 9 de marzo de 2010

Problemas con el escriba...

Aveces me pongo a pensar que este blog murió. Nació muerto en realidad. Es difícil saber que escribir y que no escribir para evitar caer en sentimentalismos que no lleven a ninguna parte. Qué puedo hacer, mantener la objetividad en un experimento donde yo soy el sujeto de prueba resulta un tanto complejo. Sólo necesito unos días para recuperarme de esta invasión del recuerdo. Hace unos días comenzó una ofensiva sin precedentes. Me golpeó con toda su nostalgia, con todo su tedio, con toda su añoranza y con toda la pena que pudo acumular. Me tatuó una imagen en la retina que no me abandona.

La oscuridad inundando la habitación, el closet a la derecha, yo de espaldas sobre la cama y ella encima mio. Desnuda, perfecta. Las cortinas rojas, la luz de la ciudad y su cuerpo que brillaba con luz propia. Sus pechos pequeños, su piel exquisita, mi mano alzada tratando de acariciar su rostro y su sonrisa de musa al verme contemplándola.

¿Como batallo contra algo así? Una pregunta sin sentido, porque en el fondo siempre dejo que me derrote, porque le tengo más miedo a olvidarla que a morir de pena. Así que aquí estoy, con un nudo en la garganta que a ratos aprieta y me revienta las lagrimas.

Pero saldré de esta como de tantas otras y guardare esa imagen en la caja donde guarde mi ternura, para que si un día me vuelvo viejo y arisco, tenga con que ablandar mi corazón parchado.