Yo que te puedo decir Kavafis,
ya no me emociona, como ayer
llegar a esa Ítaca tan ansiada.
Pasa que me ha gustado esta isla.
Pasa que cada dia me enfreto
a lestrigones y cíclopes
y al colerico Poseidón.
Lo siento Kafavis,
es la humanidad completa
quien los anida en su alma
y yo no puedo hacer más
que luchar contra ellos.
Me creerás viejo amigo
que cada vez
que rescato a alguna damisela
la cargo hasta su hogar y luego me alejo
con la promesa de un beso al regresar,
al día siguiente Kavafis,
vuelvo a enfrentarme
al colérico Poseidón,
a lestrigones y cílopes
y a rescatar más doncellas.
Sucede oh Constantino,
que mis hombres preparan el barco,
quieren llegar a tu Ítaca,
deseosos de los lujos que obtendrán
con todo cuanto han adquirido en nuestro largo viaje
mas yo no he de moverme,
pues te contaré un secreto
he hallado algo maravilloso.
Te diré que brilla,
con el ligero resplandor de una sombra
que oculta en su interior la luz de Apolo.
Te diré que la vi un día cualquiera
y aunque traté de evitarlo
me perdí en sus ojos,
Te diré Kavafis,
que no siempre es necesario llegar a Ítaca,
mas si no hubiera emprendido el camino
jamás hubiera conocido esta isla,
ni a la musa que en ella encontré.
Adoración
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Revienta la roca tras el crujido, se desprende de aquello que solía ser.
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cam...
Hace 6 meses


